Teaming – Ayuda de financiación

Con el objetivo de poder tener una financiación sostenida en el tiempo para cubrir gastos, nos hemos abierto Teaming. A través de esta plataforma, cuyo objetivo es ayudar a crecer proyectos, tardas 5 minutos en registrarte y te carga en tu cuenta un euro al mes, por lo que no tienes por qué volver a preocuparte. La fuerza de iniciativas de este tipo está en la suma, que seamos un grupo más o menos grande de personas dando todas un poquito. Para los informes, los documentales, ayudas puntuales para casos de violencia policial (puntual nuestra ayuda porque no podemos más, los casos de puntuales nada, más bien continuos). Para proyectos que sigan surgiendo. Muchas gracias por vuestra colaboración.

https://www.teaming.net/nobordersgranada-defendemoslalibertaddecirculaciondetodxs

Informe Marruecos – Noviembre 2017

A pesar de nuestras denuncias y publicaciones, que constantemente actualizamos en las redes sociales,  la “caza” y la violencia sobre los migrantes subsaharianos en las fronteras permanece,  y esta vez, destacamos la ejercida en la ciudad fuera de las fronteras. Las mujeres y los niños están siendo también violentados y deportados como los hombres. Cosa que no pasaba en el pasado.

NADOR
Sábado 11 de noviembre 2017, alrededor de las 6 de la madrugada. Una patrulla mixta lleva a las fuerzas auxiliares, policía y gendarmerie marroquí dentro de una furgoneta. Llegaron a los diferentes campamentos de Nador donde viven los migrantes (bolingo, zhountia, la carrière…). Rompieron y quemaron todas las tiendas arrestaron a los migrantes. No pudieron escaparse. Contamos unos 70 migrantes en total (13 hombres y 57 mujeres). Después de esta detención, los han dirigido a la comisaría de Nador para su identificación. A continuación, fueron separados en autobuses que son alquilados únicamente para efectuar las deportaciones hacia ciudades más al sur (Safi, Fes, Casablanca…).

El lunes 13 de noviembre de 2017 acerca de las 7h de la mañana la policía volvió a los campamentos, donde practicó la misma acción de la caza de migrantes. Esta vez cogieron 35 personas (20 mujeres y 15 hombres), 5 de las cuales habían sido atrapadas el anterior sábado. Sin defensas, se dejaron coger fácilmente. La policía les dio a cada uno de ellos medio trozo de pan y una conserva de sardina, así como media botella de agua para refrescarse, pero nada para protegerse del frío.

Entre la noche del martes 7 de noviembre y la madrugada del miércoles 8 de noviembre 2017, Aboubacar, un hombre joven de Guinea de entre unos 21 y 22 años, desapareció. Sus amigos y su familia no conocen su posición exacta ya que su número de teléfono no está disponible y no ha llamado a nadie para dar informaciones. La última vez que lo hemos visto fue en la comisaría de Nador, ya que había sido interceptado por la Marina Royal Marroquí en el mar Mediterráneo sobre un barco clandestino que se dirigía hacia España con un total de 19 personas. A continuación fueron deportados en un bus a Safí. Pero afirmaron que Aboubacar no estaba en el bus. No saben si Aboubacar está todavía en la comisaría, si está en la cárcel o incluso deportado en su país de origen como tantos otros…

BERKANE
Lunes 13 de de noviembre de 2017: hemos recibido una llamada de una mujer que ha podido escapar de la policía mientras estaba en una rotonda con otras mujeres y niños pidiendo caridad para poder sobrevivir a su dura condición.
Hacia las 10 de la mañana la policía llegó y arrestó 5 mujeres. Les llevaron a la comisaría. Les registraron y después les dejaron todo el día allí para soltarlas a las 6 de la tarde. Les dijeron que la próxima vez que las pillen estarán tres días en la cárcel de detención antes de soltarlas.

FES
Destrucción del campamento
Desde el 8 de octubre, fecha fijada por las autoridades de Fes, fecha prevista para la destrucción del campamento donde viven migrantes subsaharianos desde hace años. La operación falló después de todos los comentarios y mensajes que se pasaron por las redes sociales. Las autoridades decidieron perseguir a los migrantes en las calles y en las rotondas, y cada vez que pillan a alguien les llevan al cuartelillo durante tres días para soltarlos en otras ciudades más lejanas. Dejaron el campamento tranquilo durante un tiempo y todos los migrantes empezaban a olvidar el proyecto de destrucción del campamento.
Un mes después del “remodelación” del ministerio volvieron a hacer negociaciones con los migrantes, proponiendo darles a cada uno una cantidad de dinero para ayudarles a encontrar locales (lo que era imposible visto el número de personas que eran). Este dinero no podía satisfacer las necesidades, ya sean de locales o de otro tipo. Además no estaban en el campamento por voluntad propia, más bien:

1. Por el hecho de que se sienten a gusto y en seguridad cuando están todos juntos. La propuesta de las autoridades tiene como objetivo dividirlos (separarlos) para controlarlos mejor.
2. El hecho que no han venido para quedarse a Marruecos, sino que han venido para atravesar el país, cosa que es cada vez más difícil ya que es fuera (la valla y el mar Mediterráneo) donde están los primeros obstáculos. Sin embargo, les asustan más los golpes de porras que pueden recibir de las fuerzas militares marroquís que controlan la primera valla del lado marroquí.
3. Además, la guardia civil española pega, ata y pilla a todos los que llegan a atravesar las fuerzas militares del primer vallado. Una vez que pisan suelo español, la guardia civil les devuelve a las fuerzas marroquís pasando por pequeñas puertas instaladas en la valla.
Estos últimos eligen a algunos de los migrantes y les dan una sentencia de tres meses en la cárcel para después deportarlos directamente a su país de origen.

Este es el caso actual de Casiago y Tetouan donde la violencia y la caza de migrantes continúa en el bosque, que se ve como un área de campamento y otro lugar de refugio cerca de la valla que los separa de El dorado español.

Informe septiembre 2017

Nador

Desde el pasado mes, la represión y la cacería de migrantes subsaharianos ha aumentado considerablemente en las zonas fronterizas, concretamente en Ceuta, Nador, Tánger y Fez.
Actualmente en Nador más de 400 migrantes subsaharianos, mujeres, hombres y niñxs han sido detenidos y desplazados forzosamente a ciudades del sur, como Casablanca, Agadir y Tiznit.
Durante las redadas, las fuerzas auxiliares marroquís aprovechan estas operaciones para destruir, robar y quemar los “bunkers” o construcciones donde viven, lo que dificulta aún más las condiciones del viaje.
En este momento las redadas son constantes, entre 4 y 5 veces por semana.
Antes de las redadas:

 

Después de las redadas:

 

 

Ha habido al menos 9 muertes en Nador en un mes: 7 mujeres han muerto en el mar entre Melilla y Nador tras saltar al agua cuando su zodiac fue interceptada por la guardia civil española y la marina marroquí, en una operación de devolución en caliente en el mar. El 24 de septiembre dos migrantes de Burkina han muerto asfixiados, según las informaciones, debido al uso de gas lacrimógeno de las fuerzas auxiliares marroquís. Eran parte de un grupo de 6 personas que han tratado de cruzar a Melilla a través de un pasaje por las canalizaciones de aguas residuales.

Casiago

Desde principios de este año, tras un gran número de intentos de cruzar la valla de Ceuta en los que más de 1200 personas lo han conseguido, más de 600 han sido agredidos violentamente por la policía. Entre ellos algunos han quedado gravemente heridos y traumatizados, debido a las palizas, violaciones y robos. También contamos más de 20 muertos, más aquellos que aún no han sido identificados.

Hemos constatado un cambio brusco en las políticas de control migratorio en Marruecos, que permiten hoy día el encarcelamiento y la deportación directa de migrantes hacia sus países de origen:

El 20 de febrero hubo una tentativa en la que 350 migrantes hicieron boza y otros fueron detenidos y metidos en prisión. Dos semanas más tarde tuvimos la confirmación, tras recibir la llamada de un amigo que fue detenido ese día y encerrado en la prisión de Tetuán, junto a otras 10 personas. En la cárcel había ya al menos otros cien migrantes que habían sido detenidos anteriormente en situaciones similares. Después de 3 meses y unos días en la cárcel, nuestro amigo junto con otros migrantes fueron deportados a la fuerza y sin aviso previo.

Solo para recordar que estas acciones continúan y a día de hoy no conocemos el número exacto de migrantes que aun se encuentran en diferentes prisiones del país, pero tenemos informaciones de que entre ellos encontramos incluso menores. No conocemos el tiempo exacto que van a permanecer encarcelados, sabiendo también que les ocurrirá lo mismo que a los otros y algunos de ellos serán deportados, sin proveer ninguna información exterior.

La violencia, las redadas, las detenciones y las deportaciones continúan.

Tánger

Las autoridades continúan los allanamientos en los apartamentos donde viven migrantes en Tánger.

Este mes hemos asistido y hemos recibido llamadas de migrantes que residen en estos apartamentos que han sido detenidos y expulsados forzosamente de sus residencias, sin darles tiempo de coger sus cosas. Tras estas detenciones, han sido enviados a comisaría para verificar sus documentos y algunos han sido enviados a las calles de Casablanca, Marrakech,…

Fez

Hace algunas semanas también hemos recibido llamadas de migrantes testificando  que han recibido la visita de las autoridades marroquís en el campamento de la estación de tren de Fez, donde viven cerca de 1000 migrantes subsaharianos. En esta visita han sido informados de que deben desalojar el campamento antes de un mes, y no se les ha ofrecido una opción donde poder ir. El desalojo forzoso del campamento va a tener lugar el 8 de octubre, a cargo de las fuerzas militares.

“Los marroquíes nos han masacrado como han querido bajo la mirada de los españoles”

El siguiente testimonio narra en primera persona la violencia policial y vulneración de derechos fundamentales sufrida por un grupo de personas en la frontera de Fnideq (Castillejos) – Ceuta, durante Agosto de 2017.
Este relato pretende denunciar y repudiar una situación que es común: la brutalidad, la humillación y la violencia son constantes para aquellos que intentan cruzar la frontera sur, tanto en el lado marroquí, como en el lado español.
Silenciar estos testimonios significa ignorar toda la violencia del sistema de control migratorio y racismo institucional. Significa asumir la muerte en las fronteras. No podemos normalizar esta brutalidad. No podemos seguir sin denunciar lo intolerable.

“Los marroquíes nos han masacrado como han querido bajo la mirada de los españoles”
19 agosto 2017
Soy Jerome, vengo de Camerún. Dejé mi país para ir a buscar una vida mejor en Europa. Cruzando varias fronteras hemos llegado hasta Marruecos, y durante nuestros viajes llegamos a Tetuán, más concretamente a Fnideq, la frontera que separa Marruecos y España. Hemos llegado 150 personas, entre ellas mujeres y niños.
[…]
Después de todos los esfuerzos, hemos atravesado la primera y la segunda valla y hemos llegado a territorio español, donde miembros de la Guardia Civil nos han interceptado y nos han sentado. Nos han pedido que nos calmemos, que todo iba a ocurrir con normalidad, sin problema, y que íbamos a poder demandar el asilo.
Durante ese tiempo recibían varias llamadas telefónicas. No puedo explicar con claridad lo que decían al teléfono porque no entiendo el español. Yo me decía que igual habían llamado a las autoridades. Nadie estaba herido. Después de esas llamadas nos han reenviado del lado marroquí. Las fuerzas auxiliares marroquíes nos han recogido. Nosotros no íbamos armados ni habíamos cometido ningún acto violento, estábamos tranquilos. Súbitamente han empezado a pegarnos a golpe de porra y de barrotes de hierro, como si fuera una cuestión criminal, nos han despojado de todo lo que teníamos: dinero, teléfono. Hubo intentos de violación. En ese momento viví una escena que me ha traumatizado más que los golpes que recibí, me han causado una fractura de la mandíbula inferior. Aún así han continuado a despojarme de todo y han empezado a tocar a las mujeres, únicamente las partes íntimas de su cuerpo, lo cual no es normal; no llevábamos armas, simplemente buscábamos cruzar. Nos han tratado como animales, como traficantes, como mercenarios infringiéndonos una paliza que no era católica, como solemos decir en nuestras expresiones.
Había muchos heridos, yo no era el único. He visto a amigos que tenían fracturas en las dos piernas, otros con brazos fracturados, otros con la cabeza abierta. Después de todo eso no han pensado en enviarnos al hospital; lo único que han hecho es meternos en un autobús para desplazarnos forzosamente al sur del país, dándonos un trozo de pan y una lata de sardinas. Hemos pasado dos días de viaje en esas condiciones. Francamente no es humano, ver a todas esas mujeres y niños sin atención.
[…]
A pesar de mi estado crítico, con mi mandíbula fracturada, he podido regresar a Tánger donde tras mucha búsqueda he podido conseguir apoyo por parte de lxs amigxs aquí presentes.
Yo no sé si está escrito en la declaración de los derechos humanos que si consigues atravesar una frontera te deben devolver al sitio del que procedes e incluso si te devuelven… ¿vale la pena infligir ese tipo de masacre con barrotes de hierro? los marroquíes nos han masacrado como han querido bajo la mirada de los españoles.
Sinceramente, si este mensaje puede mejorar la vida de las personas en los bosques será algo bueno, porque yo estoy perdiendo mi mandíbula, estoy a la espera de que el cirujano me diga si va a arrancarme todos los dientes o va a arreglármelos.
Al final entiendo que esos militares tienen como objetivo matarnos en las fronteras. En sus cabezas quieren matarnos. Yo me digo que si tuvieran armas de guerra, habría varios entre nosotros que estaríamos muertos y olvidados. Incluido yo, nos habrían matado.
[…]
¿Esto es una vida? ¿Es la mejor manera de tratar a un ser humano? ¿Eso es lo que les piden hacer?
No es humano. Las dos escenas que me han marcado de verdad han sido en las que he visto cómo arrastraban un hermano que había perdido el conocimiento, estaba completamente inconsciente, como un trapo de verdad, como un trozo de madera. Muerto en el suelo, ni siquiera se han tomado el tiempo de depositarlo tranquilamente, lo han lanzado como un saco relleno de piedras. Eso duele mucho.
[…]
Como ya he dicho y lo repito: no estamos armados ¿por qué somos tratados así? Tenemos derechos pero nuestros derechos no se respetan. Pegar a un ser humano a muerte sin asistirle después, nos tortura aun más y más, eso es todo lo que quieren.
Yo al final entiendo que solo quieren arrancarnos la vida.

MARCHA AL TARAJAL

El pasado 6 de febrero parte del equipo de NoBorders Granada nos desplazamos hasta Ceuta para tomar parte en la IV Marcha por la Dignidad, convocada a nivel nacional en memoria de las víctimas del 6 de febrero de 2014 y para  gritar, todos juntos, todas juntas, por un cambio en las políticas de migración europeas. Durante la jornada elaboramos una serie de entrevistas, pedimos mensajes de solidaridad para mandar al otro lado de la frontera. Concluida la marcha nos desplazamos hasta Tánger, donde hicimos llegar un pequeño cargamento de donaciones -ropa, mantas, calzado.

Con las entrevistas e imágenes obtenidas en Ceuta elaboramos un vídeo de 20 minutos, cuyo fin era el de ser proyectado en Tánger o Nador. Con la colaboración de NoBorders Morocco organizamos una reunión para un pase del vídeo y debate posterior. En este acto tomaríamos parte unas 25 personas, la mayoría de origen subsahariano.

 

LA PUERTA AZUL

Como una forma de contribuir a la educación, al conocimiento y a la reivindicación del cierre de estos centros. Tras la proyección del documental “La puerta azul” que destapa la realidad del Centro de Internamiento de Extranjeros de Zapadores (Valencia).

“¿En qué mundo estamos? Un mundo lleno de vallas.

Un mundo en el que una lata de Coca-Cola tiene más derecho a moverse a todos los sitios del mundo mientras el ser humano no puede.

¿En qué mundo estamos?

Un mundo en el que el mar se está convirtiendo en un gran cementerio.

¿En qué mundo estamos?

Y les digo a aquellas personas llamadas dirigentes, que este mundo no somos ni dos, ni tres, ni cuatro.

Somos solamente una especie, una raza, que es la raza humana.”            

                                 

                                                                                                                           (La Puerta Azul, 2015)

 

Gracias a todos por la participación en el anterior encuentro y esperamos veros el siguiente martes 31 de diciembre a las 20h en La Redonda para seguir con nuestro viaje proyectaremos el documental llamado, “Tarajal. Desmontando la impunidad en la frontera Sur” en memoria de las víctimas de Tarajal del 6 de febrero de 2014. No borders y Movimiento 15M.

“Nadie sabe esperar más que él que encuentra lo inesperado”, decía Dostoievski.

Es verdad; la paciencia tampoco es la filosofía de vida de todo el mundo. Pero, como en toda
regla hay una excepción, yo creo formar parte de esta.
El motivo de esta carta es dar a conocer el proceso por el cual he conseguido mi visado de
estudio en el Consulado de España en Dakar. Lejos de ser una denuncia, lo que me gustaría
es compartir una situación real que he vivido personalmente y que siguen viviendo muchos
senegaleses y gambianos a la hora de solicitar el deseado papel.

Estudiante en Máster 2 de Filología hispánica en la UGB de Saint-Louis, he sido beneficiario
de una beca del CICODE http://cicode.ugr.es para realizar un Máster de Cooperación al
Desarrollo en la Universidad de Granada, curso académico 2016-2017. La credencial de la
beca, justificante principal de mi matricula, me fue enviada el día 21 de octubre. En ella
figuraba el tiempo de mi estancia, la dirección de mi residencia, los detalles de la beca y
todos los aspectos referidos al viaje y al curso. Después de imprimirla, llamé al Consulado
para informarme sobre los documentos que me harían falta para depositar una solicitud de
visado de estudio. La mujer que me atendió me dijo lo siguiente:

-Toda la información que necesite está en nuestra página web señor.
Y yo: – Vale. ¿Puedo saber la dirección o tener algún enlace por favor?

Ella: -Visite el internet y allí lo tendrá todo.

Terminé la comunicación diciéndole “gracias” sin más. El tono de su voz no permitía más
cosa. La web no decía gran cosa
http://www.exteriores.gob.es/Consulados/DAKAR/es/InformacionParaExtranjeros/Paginas/
VisadosDeLargaDuracion.aspx , salvo de cubrir un documento que así hice. Con tan poca
información me fui al Consulado el día 24 de octubre con la credencial, el certificado de
penales y mis títulos. Pensaba que aun si no pudiese entrar, por lo menos me darían más
informaciones sobre la documentación que entregar. Allí empezó lo que yo llamaría “la
gymkhana del visado”.

El agente de policía senegalés en la puerta me dijo que tenía que ir al Ministerio de Asuntos
Exteriores para legalizar y traducir el certificado de penales y luego juntarlo con la solicitud
debidamente rellenada antes de volver. Me fui la Oficina del M.A.E.; la legalización tomaba
48 horas y los documentos solo se recogían por las tardes. Puesto que el Consulado cierre a
las 12, me di cuenta que no podría recuperar el certificado y entregar la solicitud el mismo
día; así que serían tres días de espera en total. Cuando pasaron los tres días, me fui de nuevo
a la Embajada. Nueva información desde la puerta: faltaba el certificado médico (que
requería el mismo trabajo que el de penales; es decir tres días de espera en total.) Era un
viernes. En la Oficina del Ministerio ya habían cerrado las listas. La espera se prolongó tres
días más (el fin de semana) y solo pude ir a por la traducción y legalización de ese
documento el siguiente lunes. Lo recogí el miércoles por la tarde y, a la mañana siguiente
(jueves, 3 de noviembre), salí muy temprano de mi casa para poder llegar a Dakar antes de
las 8 y así tener la suerte de entrar ese mismo día. La cosa fue más dura de lo que me
imaginaba. Llegado a las 7 y cuarto, me junté con el grupo bastante numeroso que estaba
allí, esperando la apertura a las 8h30.

Pregunté al agente cómo iba lo de la lista y él me dijo que tenía que apuntar mi nombre y
esperar. Al final lo apuntó él, diciéndome que la lista era la continuación de la del día
anterior y que me iba a llamar en cuanto llegase mi nombre. Con la paciencia a prueba y sin
saber siquiera mi número en la lista, me puse a esperar en la puerta hasta las 12. Nada… El
servicio se paraba allí y como no habían llegado a mi nombre, tenía que volver al día
siguiente (en la Embajada no se atiende al público el viernes, lo que significaba que tenía que
volver dentro de cuatro días). De las casi 70 personas que estuvieron allí, solo consiguieron
entrar unos 20 o algo más. El resto se quedó en la puerta, quejándose de lo lento y caótico
que era el trabajo allí. Nada. -El lunes seguiremos con esta lista- terminó diciendo el guardia.
Volví el lunes (7 de noviembre); mismas escenas, misma situación. Continuaron con “su lista”
y cuando pasaron las 12 y no me habían llamado todavía, me volví a mi casa haciendo
esfuerzos para tragarme la cólera. Martes a 8 de noviembre. La cosa tenía la misma pinta.
Pasado las 11, a pesar de los gritos y otras miradas represivas, me acerqué al policía
senegalés para preguntarle si realmente mi nombre estaba en la lista y cuál era mi número.
Me lo enseñó, sin número, en el medio de una lista de más de cien personas. Yo tenía que
seguir esperando. El policía español que no paraba de gritar y regañar a la gente que
intentaba acercarse (con la amenaza de cerrar la puerta) me dijo que me fuera al otro lado
de la “barrera de protección”. Esta era el límite; nadie tenía que pasarla bajo pena de ser
rebajado (mucho más de lo que uno hubiese podido sufrir en estos minutos, horas y días de
espera).

Cuando él estuvo solo en la puerta, me acerqué de nuevo (ya me daba igual recibir el regaño
de mi vida). Me preguntó lo que quería y yo, en español y con toda mi calma a favor, le dije
que llevaba días esperando mi nombre en la lista sin ser llamado; que era becario y que ya
iba perdiendo semanas de clases. Al mismo tiempo le enseñé la credencial de mi beca. Leyó
el documento. Cuando terminó de leerlo, me dijo que las personas que tenían becas u
otros justificantes de estudio no debían esperar y que, de saberlo antes, me hubiera
dejado pasar. Y yo pensé: “¿Cómo que lo va a saber antes si ni siquiera escucha a la gente
que quiere hacer una pregunta o pedir una información sobre lo que sea? De hecho ni se
atreven a ir más allá de la barrera”. Se acercaba ya la hora del cierre. Después de unos
minutos, el agente me dijo que volviese el día siguiente y él me dejaría pasar con el papel. Se
acabó.

El miércoles salí temprano de mi casa como siempre y llegué al Consulado a la hora habitual.
Cuando vino aquel agente sobre las 9, le enseñé mi documento y me llamó media hora
después. Por fin estaba dentro. Ahí por lo menos había sillas y sombra. Pero la espera era
igual de dura que fuera. Cuando llegó mi turno, entregué la solicitud acompañada de toda la
documentación en una de las dos mesas. La chica lo revisó todo y me dijo que faltaba
todavía otro papel: el seguro de viaje. Pese a que en la credencial de becario decía que la
beca cubría el seguro, me dijeron que eso no valía. Tenía que volver el día siguiente. Cuando
me lo mandaron desde España y por fin tuve toda la documentación al completo, me fui el
jueves (10 de noviembre) y conseguí entrar sin dificultad.

La chica volvió a revisarlo todo y, -no sé si estaba jugando con mis nervios o si eran sus
caprichos-, me señaló la credencial diciendo: – ¿Sabes que este documento no tiene que
venir así?

Yo: – ¿Qué? ¿Cómo que no tiene que venir así?

Ella: ¿Te escanearon este documento verdad?

Yo: – Sí.

Ella: -Pues tenían que enviarte el original, en sobre, con sello y firma auténticos… No así.
Yo, luchando por contenerme y no explotar, le contesté con toda mi calma:
– Señorita, ha leído el documento y no falta ningún detalle. Usted misma vio las fechas del
curso y se dio cuenta de que ya iba con un enorme retraso. No sabe todo lo que he
aguantado antes de entrar aquí. No hace falta más, por favor. (Le suplicaba de verdad). He
traído toda la documentación que se me pedía. Este papel me lo mandaron así; yo no puedo
darle algo más auténtico que lo que tiene en sus manos.

Al cabo de unos interminables segundos de lectura, juntó todos los documentos y le di los 60
euros de gastos de tramitación. Después de sacarme una foto y registrar mis huellas, me dio
la copia de la solicitud donde se ponía la fecha de mi próxima cita: el 24 de noviembre.
En otras palabras, tras dos semanas de idas y vueltas, tenía que esperar dos otras más antes
de volver allí. Así funcionan. (En mi caso, por lo menos).

Iba perdiendo cada día más clases pero por fin había superado la etapa más dura del camino.
Total, un mes entero de tramitaciones… Y es que era duro de verdad.
La alegría de recibir el día señalado y de volar al día siguiente no me hace olvidar lo difícil
que fue el proceso. Pienso que compartiéndolo así podría llevar a las autoridades del
Consulado de España en Dakar a una toma de conciencia y, sobre todo, mayor consideración
hacia aquellas personas solicitantes. Es una situación que han vivido y siguen viviendo
muchos senegaleses y gambianos (porque ellos también lo hacen en Dakar) que desean ir a
España. Todo el mundo sabe que la administración tiene su manera de funcionar. Pero las
personas que van a pedir el visado también son seres humanos; tienen su conciencia y su
dignidad. Solicitar el visado es un derecho, no un delito. Por eso merecen más respeto y
consideración.

No veo la importancia de dar un número de contacto si lo único que se puede sacar de la
llamada es “Búsquelo en internet”. En la puerta del edificio diplomático está fijado el enlace
pero, ¿qué puede hacer una persona que vive lejos de la capital y que tampoco tiene acceso
a internet?… También es de cuestionar la manera de tratar a la gente que, todos los días,
pasan horas bajo el sol esperando en la puerta. A esas personas ya les domina la angustia y
la duda. Y dudar es duro; no todo el mundo lo aguanta. A esa gente no se les tiene que
gritar o regañar por acercarse y preguntar algo o pedir más aclaraciones. Viviendo a unos 20
km de Dakar, yo podía hacer las idas y vueltas cada día (a pesar de los esfuerzos físicos,
morales y económicos que ello suponía). ¿Pero qué hará alguien que viene del Sur, o de
Gambia, o de otra parte del país? ¿Se imaginan cómo puede vivir todo este tiempo de
espera? ¿En qué condiciones? ¿Dónde?

Los hay que pasan las noches allí en frente porque no había mejor solución… Personalmente,
he visto el caso concreto de una chica de Kolda (región Sur) y otro señor de 62 años
procedente de Touba (Centro), entre otros tantos. El día que me fui a recoger el visado, este
señor me contó que llevaba tres noches durmiendo allí porque no podía entrar y la urgencia
de su solicitud no le permitía volver sin terminar el proceso.

Está bien querer que las cosas funcionen mejor. De hecho, todo el mundo debería pensar
así. Pero es un deseo que tiene que ser acompañado de medidas imprescindibles. Mi
propuesta es la eliminación total de las listas y la reactivación del sistema de citas previas
para la gente que solicita el visado (y sobre todo precisando todos los detalles que se
refieren al papeleo que presentar, respecto del tipo de visado que se solicita). Sabiendo cada
uno su día, su hora y toda la documentación que le haga falta, creo que evitaría más mareos,
más filas y más cansancio físico y psicológico. También se tiene que tener un control estricto
en cómo trabajan los que están de guardia en la puerta. Además de comunicar mal y sin
ninguna marca de respeto y educación, tienen “sus listas” y la mayoría de la gente que
consigue es “su gente”. En fin, por muy rígida que sea la administración, no le costaría dar
más consideración a estas tres cosas: buena comunicación, simpatía y respeto de la dignidad
humana.

Como se ve, esta carta ha sido tan larga como fue el proceso de concesión del visado. No es
una casualidad. Mi propósito, como dicho más arriba, no es denigrar sino compartir una
situación real vivida con fines de contribuir a una mejora del sistema. Espero que se tome
conciencia de ello.

Amadou MBAYE

Tarajal

Acercándose el 6 febrero en que se celebrará la III Marcha por la Dignidad, queríamos aprovechar para dar a conocer la iniciativa que llevamos a cabo el año anterior, que por diferentes motivos no habíamos podido compartir antes:

El sábado 6 de febrero las integrantes de No Borders Granada quisimos manifestar públicamente nuestra solidaridad con las víctimas de la masacre ocurrida dos años antes en las playas del Tarajal, así como nuestro deseo de que hechos como éste no caigan en el olvido ni en la impunidad legal.

Por la mañana, varias compañeras salimos a las calles de Granada con carteles, tizas y pegamento casero para conmemorar esta fecha con una acción simbólica. Nos dirigimos a varios puntos emblemáticos de la ciudad (Oficina de Extranjería y otras dependencias del Ministerio del Interior, plazas, miradores, mercadillos…) y, en cada uno de ellos, dedicamos unos minutos para dibujar en el suelo un ataúd de tamaño humano y pegar nuestros carteles (uno con el nombre, la edad y el lugar de origen de cada fallecido, por cada uno de los 12 cuerpos identificados, y en los tres restantes escribimos un “Sin identificar”, y otro cartel con un breve relato de los hechos acontecidos durante el 6 de Febrero de 2014 y de la posterior respuesta judicial, que archivó el caso y exculpó a los guardias civiles imputados). También acompañamos cada féretro con frases reivindicativas pintadas sobre el asfalto como las siguientes: “Las fronteras matan”, “Migrar no es un delito”, “Tarajal: 2 años de impunidad”, “Exigimos justicia” o “No olvidamos”.  Repetimos esta acción 15 veces, en 15 lugares diferentes, uno por cada una de las víctimas mortales reconocidas de la masacre. No obstante, hoy tenemos conocimiento de que las víctimas fueron muchísimas más (algunas fuentes estiman que unas ochenta).

Realizamos estos actos en silencio. No obstante, al encontrarnos la mayoría de las veces en lugares bastante transitados, fueron muchas las personas que se acercaron y nos mostraron su interés por conocer el motivo de nuestra protesta. En estos casos, nos paramos a hablar con la gente y explicarles lo ocurrido, intercambiando opiniones. Algun@s de ell@s también recordaban la tragedia y nos ayudaron a difundir la información. También tuvimos un pequeño incidente en las puertas de la Capilla Real, donde uno de los visitantes se molestó por nuestra acción conmemorativa y empezó a grabarnos con su móvil, invitándonos en varias ocasiones a que nos marcháramos. Sin embargo, fueron muchos más las y los que nos animaron y nos mostraron su apoyo.

¡NI OLVIDO, NI PERDÓN! ¡JUSTICIA PARA LAS VICTIMAS DEL 6F!

Campaña de recogida de material para la frontera sur

Ya está completamente en marcha nuestra campaña de recogida de material para mejorar las precarias condiciones de las personas candidatas a migrante que están en el norte de África (nuestro contacto es principalmente con Marruecos). ¿Qué hace falta?

  • Mantas, sábanas y sacos de dormir (la represión se ha agudizado recientemente y han destrozado un campamento, el frío acecha). Puedes llevarlos a cualquiera de nuestros puntos, pero La Brújula de Momo se encarga principalmente de esta parte, hasta el 18 de diciembre http://labrujulademomo.blogspot.com.es/.
  • Ropa y zapatos, especialmente de materiales fuertes.
  • Analgésicos, anti-inflamatorios (ibuprofeno, paracetamol), multi-vitaminas, antibióticos, vendas, yesos, cualquier cosa para tratarse heridas.
  • Higiene femenina o para bebés (pañales, leche en polvo, crema), higiene general (jabón, cepillo dientes…).
  • Libros: en francés, inglés y español sobre todo para los niños que no tienen la oportunidad de ir a la escuela en Marruecos.
  • Cualesquiera otros elementos que pueden ser valiosos para vivir al aire libre: tiendas de campaña, estufas de camping, impermeables, etc.
  • Instrumentos musicales (en nombre de la comunidad migrante de Marruecos, para aspirantes con talento y sin medios, a los que ayudamos a grabar y distribuir sus trabajos).
  • Smartphones (sirven para dar una localización exacta a los equipos de salvamento en el mar).

¿Cuáles son nuestros puntos de recogida?

  • Biblioteca social Hermanos Quero: https://www.bsquero.net/
  • CSOA La Redonda: https://www.csoalaredonda.org/
  • Entresuelo: http://entresuelogranada.blogspot.com.es/
  • APDHA Granada:  C/ Portería de Santa Paula s/n, sótano.

También puedes escribir a nobordersgranada@riseup.net si vives lejos de estos sitios o quieres que recojamos algo.

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Queremos que crezca la lucha por la libre circulación de personas y por el derecho a tener papeles, nazcas donde nazcas. Para ir haciendo redes, reflexiones y ¿por qué no? risas, os convocamos este viernes en el Mercao para ver a la artista Mamandarina, que presenta su obra “METAMORFIA o el Drama de los Refugiados a través de los ojos de Ella y Bella”, tras la que charlaremos y presentaremos algunas iniciativas contra las fronteras.

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